EXTASIS (MDMA)

CARACTERÍSTICAS

Nombre

El éxtasis es un derivado de las anfetaminas conocido como 3-4 Metilendioximetanfetamina (MDMA). Sus efectos son, por tanto, similares a los del resto de los derivados de la anfetamina-mescalina.

Denominaciones

La más común y extendida es "XTC" (que se pronuncia como algo parecido a éxtasis), seguida de "bicho", "Adan", "equis", "banana split", "picapiedra", "taxi", "bola de nieve", "bola blanca", "tapón estrellado", "snoopy", "cadillac rosa", "Daniel el travieso", "Popeye", "torpedo", "amburguesa", "delfines", "búfalos", "artesanales", etc... Al ser la droga de diseño más demandada suele denominarse también simplemente "pastilla", "pasti", "pirula" o "rula".

Presentación

Normalmente se presenta en pastillas que no superan el tamaño de una aspirina, aunque puede distribuirse también en polvo. La mayoría de las pastillas son de color rosáceo, y fundamentalmente blancas, amarillas o azulonas.

Distintivos

Muchos distribuidores imprimen una marca en sus pastillas para diferenciarlas del resto o para presentarlas como una novedad, aunque meses antes hayan empleado otro anagrama. Los dibujos o símbolos más frecuentes son: La estrella de cinco puntas, el conejito de Play-Boy, el muñeco de Seven-Up, una manzana, un delfin, un ancla, una calavera, la hoz y el martillo junto a las siglas CCCP, una paloma, un tanque, un Snoopy, un Picapiedra, etc...

Precio

La mayoría de los éxtasis suelen venderse a a una media de 9 euros la pastilla, oscilando entre los 6 y los 12 euros. Pueden encontrarse pastillas de hasta 30 euros, en teoría más puras, que se consumen por mitades y cuartos. Los pequeños camellos pueden conseguirlas a casi la mitad de precio en remesas de 150 unid.

ANTECEDENTES

El MDMA o éxtasis fue sintetizado por primera vez a principios de siglo , y patentado por la compañía alemana Merk en 1914 . La intencionalidad era comercializarlo como medicamento anorexígeno, para reducir el apetito en las personas con problemas de obesidad. Debido a que no dió el resultado que se esperaba y a sus efectos secundarios, se retiró y no llegó a ser comercializado.

A finales de los años ‘70 es empleado por psiquiatras estadounidenses como parte de los tratamientos dirigidos a superar problemas de comunicación, debido a su facilidad para desatar estados de euforia aumentando la sociabilidad y la locuacidad. Sus efectos secundarios provocaron su inclusión en la Lista de Sustancias Psicotrópicas de la ONU, y su consiguiente prohibición.

Al término de la década de los ‘60 y principios de los ‘70 se produjo su explotación y comercialización ilegal junto a otras drogas como las anfetaminas y el cannabis. Tras la desaparición de los movimientos juveniles y tribales de la época pasó practicamente desapercibido su consumo hasta los años ‘80, momento en que comenzó su expansión en Londres de donde pasó directamente a la isla de Ibiza.

Acompañando a los movimientos musicales conocidos como "acid-house", "máquina", "trance", "bakalao" y demás formatos de la llamada "música industrial", se fue convirtiendo en la sustancia protagonista de los rave-parties y finalmente de las macrodiscotecas. De Ibiza pasó a Valencia, Alicante y después Barcelona, y desde 1996 ya se puede encontrar en practicamente todas las ciudades de la Península. A medida que se dispara su consumo y distribución baja la edad de inicio entre los más jóvenes, que en estos momentos ya puede situarse en torno a los 16 años, abarcando un amplio espectro de edades que alcanza hasta los 27-28 años.

La falta de información unida a la información errónea o falseada ha contribuido decisivamente a su expansión, siendo considerada todavía hoy por una mayoría de adolescentes como una "droga blanda" sin apenas efectos secundarios y sin capacidad de crear adicción.

EFECTOS BUSCADOS

Las excelencias del éxtasis han sido cantadas y vendidas hasta en compac-disc. Todos recordamos cuando en el otoño de 1991 se puso de moda una pieza musical del bakalao de la que se vendieron más de 150.000 copias. Fabricada por el discjockey Chimo Bayo, la letra decía así:

"exta sí, exta no, exta me gusta me la como yo. Si la conoces te gustará, porque es la bomba que va a estallar... exta sí, exta no..."

Lo cierto es que entre fiestas, determinadas piezas musicales, y las declaraciones de ciertos personajes escribiendo o hablando sobre lo inocuo del éxtasis, se puede decir que esta droga ha gozado de un empuje semejante al de una concienzuda campaña de marketing. Los efectos "buscados" del éxtasis se producen en la mayoría de los casos, no siempre, y en dosis de 70-100 milígramos. Una pastilla con esta concentración suele hacer efecto apenas media hora después de haber sido tragada. Las principales sensaciones son las siguientes:

  • Euforia.
  • Reducción de la sensación de hambre
  • Reducción de la sensación de sed
  • Reducción del cansancio y del sueño
  • Aumento de la autoestima
  • Aumento de la sensibilidad emocional
  • Afectividad
  • Locuacidad
  • Desinhibición
  • Aumento de la empatía

En resumen: produce euforia, disminuye radicalemnte las sensaciones de cansancio, sueño, hambre y sed, y facilita la comunicación y las relaciones personales aumentando el deseo de relacionarse y hablar.

Según la tolerancia que se haya desarrollado el efecto de la dosis puede durar hasta cuatro horas, comenzando a disminuir ya una hora después de la ingesta. La dosis de MDMA varía extremadamente de unas pastillas a otras, incluso entre las procedentes de una misma remesa, de tal forma que puede llegar a consumirse un éxtasis con 0 mg de MDMA o hasta con 260 mg, con lo cual los efectos pueden desde no aparecer hasta provocar la muerte. Sólo con un análisis químico previo es posible determinar la cantidad que hay en la pastilla.

TOLERANCIA Y DEPENDENCIA

La capacidad del éxtasis para crear tolerancia y dependencia es sin duda una de las cuestiones más polémicas, ya que aun no se han realizado los estudios necesarios como para que ésto quede totalmente admitido. No obstante todo indica que esta droga psicoestimulante provoca tolerancia, dependencia física y psíquica y hasta síndrome de abstinencia:

  1. En los consumidores más regulares se observa que ingieren dosis cada vez mayores buscando los mismos efectos que en las primeras ingestas. La tolerancia existe, de tal forma que sus efectos "buscados" son cada vez más difíciles de alcanzar, lo cual lleva a muchos consumidores a mezclar el éxtasis con otras drogas como el spped, la cocaina o el cannabis. Por otro lado está demostrado, y es especialmente preocupante, el hecho de que según se aumenta la dosis se van aumentando también los efectos tóxicos del MDMA, pero no los "buscados" (Ver trabajo sobre "Drodas de Diseño" de S. GARCÍA y S. GEIJO del Depar-tamento de Psicología Médica y Psiquiatría del Hospital Universitario, y de F. J. ÁLVAREZ del Departamento de Farmacología y Terapeútica de la Facultad de Medicina de Valladolid.)(Ver también "Éxtasis, la droga de la Ruta del Bakalao", de J. CAMÍ y M. FARRÉ. Medicina Clínica. Barcelona, 1996).
  2. Al igual que con el resto de los derivados anfetamínicos se desarrolla una tolerancia directa hacia algunos efectos como la euforia, la reducción de la sensación de fatiga, retraso del sueño... ( J. FLÓREZ, J. A. ARMIJO, A. MEDIAVILLA. "Farmacología Humana". Tomo l. págs. 410-411. Ediciones Universidad de Navarra. Navarra, 1987.).
  3. Aunque muchas personas que consumen anfetaminas esporadicamente no llegan al abuso, "la dependencia psicológica se produce con gran rapidez e intensidad" (J. FLÓREZ, J. A. ARMIJO, A. MEDIAVILLA. Op. cit.).
  4. Cuando se suprime el consumo de éxtasis, normalmente o con frecuencia entre el lunes y el jueves , se desarrolla un permanente estado de ansiedad y se arrastra una sensación de agotamiento, depresión, pesimismo, irritabilidad y actitud negativa general. Muchos jóvenes consumidores describen el espacio de tiempo que transcurre entre el lunes y el jueves como "un infierno", que sólo la perspectiva del fin de semana permite superar. Esta demostrado que "la supresión en el consumo de anfetaminas va seguida de un síndrome caracterizado por sueño, hiperfagia, síndrome depresivo y cansancio, que bien puede ser considerado como síndrome de abstinencia (J. FLÓREZ, J. A. ARMIJO, A. MEDIAVILLA. Op. cit.).

Es posible que la capacidad del éxtasis para crear tolerancia, dependencia e incluso síndrome de abstinencia no esté aun sucientemente demostrada, pero "el que quiera ver... que vea" y el que no que espere a los resultados de los estudios que se elaborarán con los adictos que a los 27 años lleven 10 consumiendo drogas de diseño.

EFECTOS NEGATIVOS Y RESIDUALES

El consumo de éxtasis provoca efectos negativos y deja otros residuales sin necesidad de pasar de las pequeñas dosis. Los más frecuentes entre los negativos son en su mayor parte debidos a la sobre-estimulación simpática:

  • Taquicardia
  • Insomnio
  • Pérdida del apetito
  • Sudoración anormal
  • Sequedad en la boca
  • Tensión mandibular
  • Movimientos compulsivos de la lengua
  • Sofocación
  • Temblor
  • Naúseas
  • Merma de la capacidad de concentración
  • Cambios en la percepción de los colores (sin llegar a crear alucinaciones)

Por otro lado hay que señalar que aproximadamente un 10% de la población presenta un déficit en una enzima esencial para poder metabolizar el MDMA. Las consecuencias tras ingerirlo son mucho peores para este 10% y, por supuesto, los adolescentes desconocen la situación de dicha enzima en su organismo, como es lógico.

Tan importante como los efectos negativos de la droga en sí, y a pequeñas dosis, son los resultados de la acción de esas otras sustancias que conforman la mayor parte de cada pastilla. Se trata de reactivos o verdaderas sustancias de relleno económicas y fáciles de conseguir. Para los traficantes resulta muy sencillo cortar el MDMA con cualquiera de ellas: cafeína, analgésicos, antibióticos, antidepresivos, efedrina, ketamina, desparasitantes animales, estricnina, barniz (para el brillo), laca (para el brillo), etc...

Según la sustancia con la que sea fabricada la pastilla, los daños causados al organismo pueden multiplicarse por diez, y hay que recordar que el éxtasis que se vende en España como en otros sitios está cada vez más adulterado. Pero al margen de esta circunstancia, el éxtasis deja unos efectos residuales sobre los que ya hemos tratado y que están relacionados con un posible síndrome de abstinencia, ya que desaparecen tras ingerir una nueva dosis. Son los siguientes: Insomnio, anorexia, depresión, agotamiento, irritabilidad, ansiedad, dolores de cabeza, dolores musculares...

POTENCIAL NEUROTÓXICO

Otra de las cuestiones más polémicas y preocupantes del MDMA es su potencial como sustancia neurotóxica. Las experiencias desarrolladas hasta el momento con primates ponen de manifiesto que el MDMA produce destrucción de las neuronas serotoninérgicas en diversas zonas del cerebro. Para ocasionar problemas de este tipo es suficiente con una sola dosis de MDMA ( S. GARCÍA, S. GEIJO y F. J. ÁLVAREZ. "Drodas de Diseño"... Op, cit.). Todo apunta a que su efecto en los seres humanos puede ser el mismo.

Una sola dosis de 5 mg/kg por vía oral produce en el ser humano una depleción de serotonina. Los consumidores de éxtasis terminan registrando niveles de serotonina iguales a los de las personas aquejadas de depresion que han protagonizado intentos de suicidio. La serotonina (5-hidroxitriptamina) se encuentra distribuida entre las células del Sistema Nervioso Central, las plaquetas y la mucosa intestinal, y actua como neurotransmisor y vasoconstrictor. Disminuye la sensación de dolor al actuar como desinhibidora en las vías del dolor de la médula espinal. Y parece ser que ayuda a regular el estado anímico de la persona. Por otro lado las experiencias en animales han puesto de manifiesto también que el daño puede ser irreversible, y que la regeneración de las fibras afectadas sólo puede producirse si el cuerpo celular no ha sido afectado, y aun así no es posible asegurar que se restablezca el normal funcionamiento.

Se sabe también que una sóla dosis de MDMA modifica la acción de la dopamina, aunque aun no se ha podido demostrar que provoque un déficit. La dopamina es otro neurotransmisor (del grupo de las catecolaminas) que se encuentra fundamentalmente en el Sistema Nervioso Central y que actua también sobre el riñón. Tiene efecto sobre el corazón, la frecuencia cardiaca y la tensión arterial.

Por otro lado las adulteraciones a las que son sometidas las pastillas multiplican el número de alteraciones psíquicas. En declaraciones recogidas por la prensa, fuentes médicas del Hospital Clínico de Valencia especializadas en toxicología, señalaban que: "Los jóvenes llegan a urgencias con esquizofrenias terribles, de las que no se recuperan facilmente" (L MUNDO. Miércoles 6 de Marzo de 1996.).

Los efectos negativos de tipo neuropsiquiátrico que se han descrito en relación al consumo de pastillas de éxtasis, son los siguientes:

  • Crisis de ansiedad
  • Trastornos psicóticos de tipo paranoide
  • E incluso reacciones catatónicas de varios días de duración

Si bien ha resultado casi imposible determinar la causa de dichas reacciones: adulteración del éxtasis, sobredosis, problemas en el metabolismo del consumidor...

EL "GOLPE DE CALOR" o CHOQUE TÉRMICO

Entre los efectos más graves que suelen producirse tras dosis altas de MDMA, adquiere especial protagonismo el llamado "golpe de calor" o choque térmico. El MDMA es una sustancia hipertérmica que provoca un aumento de la frecuencia cardiaca, una vasoconstricción así como una disminución de la sensación de calor y sed (aunque realmente esté subiendo la temperatura del cuerpo).Si a su capacidad para aumentar la temperatura y disminuir la sensación de sed, añadimos la circunstancia en la que se encuentra el consumidor es cuando puede presentarse el golpe de calor. El éxtasis se consume normalmente en ambientes cerrados y caldeados por la música, el humo, un aforo completo y cientos de jóvenes y adolescentes sin parar de bailar. El consumidor no puede estarse quieto y no bebe la cantidad suficiente de agua. Pierde líquidos y sales a gran velocidad y no los recupera. La temperatura se eleva hasta los 41 grados centígrados y los supera. Se producen cambios electrolíticos y termina llegando una coagulación intravascular diseminada y un fallo renal agudo, después el coma y en los casos más graves la muerte por fallo cardiaco.

DOSIS ALTAS Y FALLECIMIENTOS

La hipertérmia y el golpe de calor suelen producirse tras dosis altas de MDMA, pero no son los únicos problemas que aparecen. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Taquicardia
  • Hipertensión
  • Temblores
  • Destrucción de las fibras musculres por ejercicio brusco y prolongado
  • Edema pulmonar agudo
  • Fallo renal agudo
  • Fallo hepático
  • Hemorragia cerebral
  • Muerte súbita

A finales de 1995 y principios de 1996, la prensa española comenzaba a reflejar en sus páginas la situación existente ya desde hace años en países como Inglaterra. El 29 de septiembre (1995) fallecía en Brackpool el joven Daniel Ashton, un estudiante adolescente de 17 años consumidor de éxtasis. Mientras él fallecía en el hospital, su novia y un amigo permanecían ingresados por consumo de drogas de diseño. Apenas tres semanas después, él 17 de noviembre fallecía otra adolescente de 18 años tras permanecer cuatro días en coma: Leah Betts. Había consumido un éxtasis en el cuarto de baño de su casa mientras celebraba su fiesta de cumpleaños. En enero del ‘96, tras celebrar la Noche Vieja con pastillas de éxtasis, fallecía el joven Andreas Bouzis de 19 años, mientras a kilómetros de distancia entraba en coma Helen Causin también de 19 años, quien tras 24 horas lograba salvar la vida. No son casos "anecdóticos", nunca lo son.

En Gran Bretaña el consumo de éxtasis está provocando una media de diez fallecimientos anuales entre los más jóvenes. Lo mismo está sucediendo en lugares tan distantes como Australia o Estados Unidos. En Norteamérica se producen decenas de casos al año. Sólo en Los Ángeles la policía ha detectado más de 200 fallecimientos debidos al consumo de MDMA y MDA. En España ya se han producido los primeros casos por consumo de drogas de diseño, si bien no es posible asegurar de qué sustancia se trataba en cada uno de ellos, pues con frecuencia se mezclan varias drogas.

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