LSD: "Trippis" o "Ajos"

Nombre

Se trata del famoso ácido lisérgico (dietilamina del ácido lisérgico) que ya se pusiera de moda entre los hippies de los años ‘60.

Características

El LSD actúal es más suave que su predecesor y suele estar cortado con algún estimulante. Se trata de una droga muy potente que con sólo 20 microgramos ya produce fuertes alteraciones de la percepción visual y auditiva. Sus efectos pueden durar hasta 18 horas después de la ingesta, y algunos de los cuadros pueden repetirse durante días reapareciendo de forma espontánea.

Normalmente se consume por vía oral en pequeñas tabletas de papel secante en las que viene impregnado el ácido. Las más características tienen dibujada una fresa en su superficie, aunque también pueden llevar anagramas como el de Superman, o ser lisas, blancas o amarillas. Su precio actual en España oscila entre los 6 y los 12 euros, y pueden conseguirse más baratas en función de la cantidad. Los pequeños camellos que se dedican al trapicheo suelen hacerse con remesas de unas 180 unidades que adquieren por 300 euros. También se consume en forma de gelatina bajo el nombre de "pirámide" y su precio asciende entonces a unos 9 euros.

Cada cierto tiempo y de forma irregular, los proveedores lanzan lo que denominan un "aniversario". Esto quiere decir que toda la remesa es de doble gota, es decir, que tiene el doble de dosis. El precio sólo aumenta en uno o dos euros. Los aniversarios, que normalmente se hacen con la variedad conocida como "simpson", tienden a desaparecer. Esto es debido a que el mercado está siendo inundado por las llamadas "doble gota holandesas", que como su propio nombre indica siempre llevan doble dosis, y se venden por 12 euro.

Denominaciones

La aceptación más común del LSD es el "trippi" o "ajo". Otras bastante frecuentes son: "Superman", "letras moras", "bicicletas", "Jesucristo", " Panoramix" o "druida", "dragón naranja", "dragón rojo", "pingüinos", y sobretodo "Simpson", "micropunto" y "holandesas".

Antecedentes

Al igual que el cannabis y los derivados anfetamínicos, el ácido lisérgico en forma de LSD se popularizó durante los años ‘60. Sus secuelas fueron traumáticas y destruyeron la vida de un buen número de jóvenes. El LSD que se comercializa en la actualidad es más suave que su hermano mayor, y se va abriendo paso entre los consumidores de otras drogas de diseño como el éxtasis, que esperan encontrar nuevos efectos o simplemente combinarlos. Otra cuestión importante es el precio: para los que disponen de menos dinero el trippi es la salida, ya que cuesta la mitad que el éxtasis. La Junta Internacional de Fiscalización de Estufefacientes de la ONU señalaba, ya en su informe de 1994, que se estaba produciendo un creciente tráfico de LSD en diversos países europeos, y entre ellos España.

Efectos buscados

Los efectos más comunes, teniendo en cuenta que varían en función de la concentración del ácido y no se manifiestan por igual en todas las personas, son los siguientes:

  • Alteraciones visuales
  • Alteraciones auditivas
  • Pseudoalucinaciones
  • Despersonalización (integración con "el todo")
  • Atemporalidad
  • Trascendencia
  • Introspección

Tolerancia y dependencia

La tolerancia hacia el LSD se desarrolla con bastante rapidez, y su dependencia se produce tras un uso reiterado.

Efectos negativos

Los efectos negativos más frecuentes son

  • Taquicardia
  • Hipertermia
  • Naúseas
  • Vértigo
  • Temblores
  • Pérdida de la memoria
  • Cambios de humor
  • Depresión

Dosis altas

A dosis altas los efectos tóxicos son fundamentalmente de caracter psicológico y psiquiátrico:

  • Psicosis esquizofreniforme
  • Estados paranoídes
  • Depresión con tendencia al suicidio
  • Trastornos postalucinógenos

Los trastornos postalucinógenos que se producen consisten en la repetición expontánea de los efectos psicológicos de la droga bastante tiempo después de haberse consumido (días, semanas...).

EL "CASPER", EL "SIMPSON", LAS "HOLANDESAS"...

Se trata de un derivado del ácido lisérgico, de efectos similares al LSD pero más light. Normalmente se vende cortado con otras sustancias, con frecuencia estimulantes, que rebajan sus efectos alucinógenos y aumentan la euforia.

El casper puede consumirse en pastillas, que suelen ser blancas y con el famoso dibujo del fantasma de la película ("Casper"), o también en tabletas de papel secante impregnadas. Sus efectos buscados duran menos tiempo, pero los negativos pueden manifestarse igual que con el LSD. Del mismo modo también crea tolerancia y dependencia a varios de sus efectos.

Más antiguo y extendido que el anterior es el denominado "simpson", de composición más fuerte y protagonista hasta hace poco de los llamados "aniversarios". Las más recientes son las "holandesas", que como he comentado ya contienen el doble de dosis y se venden a 1.200 la unidad. Las que están desaparaciendo son las "letras moras" y las "bicicletas". Los "pingüinos", que causaron estragos en su día, son ya imposibles de encontrar.

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